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Política

Dudas con el plan Ibarreche

por Hideyoshi
Antes de escribir este brevísimo texto he meditado mucho acerca del tema y con todo, no he logrado disipar mis temores a en un asunto tan delicado no saber explicarme bien…pero eso no debe ser algo que nos detenga.
Viendo las idas y venidas del tan nombrado plan Ibarreche varias son las inquietudes que se me vienen a la cabeza:
Partiendo de un mismo objetivo: la consecución de la independencia respecto al estado español, ¿cómo nos debemos posicionar los independentistas de distinto signo (no creo necesario aclarar lo a la derecha que esta el PNV) ante este plan?
La información que nos llega, tan cernida por la prensa madrileña, ¿nos da una visión mínimamente real como para poder opinar acerca del caso vasco?
En el caso canario, bien diferente del vasco, ¿cómo hemos de analizar este hecho del posicionamiento informativo para evitar encontrarnos en una posición similar el día que expongamos nuestra postura?
No dudando de la canariedad de nadie sí que debemos luchar contra esa conciencia neblinada de la que ya nos advertía Manuel Alemán (corrígeme Philippe si me equivoco) pero ¿cómo? A ¿Qué ritmos?¿Cual es el orden de los pasos a dar?
Este "mini artículo" no pretende dar respuestas a nada....sólo expresar mis dudas esperando que si surge un debate me aparezcan respuestas. Un abrazo

José Luis López Vázquez, el "señorito" del cine español de los 60 y 70, Goya de honor 2004

José Luis López Vázquez, el "señorito" del cine español de los 60 y 70, Goya de honor 2004 (por magacín66)

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España entregará este domingo, en el transcurso de la Gala de entrega de los XIX premios Goya del cine español, el Goya de Honor a José Luis López Vázquez, por el conjunto de su carrera como profesional del cine.

Comenzó su carrera de actor en el teatro, allá por el año 1939. En la década de los años 40 tuvo su primer contacto con el cine como figurinista, escenógrafo y ayudante de dirección de Pío Ballesteros y Enrique Herrero.

Sólo en el cine, labor por la que la academia le premia, ha participado en más de 200 películas y en el plano del anecdotario podemos recordar que sólo en el año 1971 trabajó en 11 películas o que durante la década de los ’60 y ’70 compartió escena con la inolvidable Gracita Morales en 40 películas y ésta lo convirtió en el "señorito" del cine español de la época.

A sus 82 años, todavía hoy sigue activo. Y a sus trabajos cinematográficos hay que sumar los realizados en televisión y en el teatro. De hecho, hasta hace unos días, que murió otro gran actor como fue Agustín González, ambos, juntos al genial Manuel Alexandre, protagonizaban en un teatro de Madrid ‘Tres hombres y un destino’.

Un Goya de Honor, que viene avalado no sólo por el número de películas realizadas, sino porque entre esas más de 200 interpretaciones encontramos magistrales e inolvidables trabajos, que han pasado a formar parte imprescindible de la historia del cine español, como los realizados en:
  • ‘El pisito’, de Marco Ferreri, en 1950
  • ‘El diablo toca la flauta’, de José María Forqué, en 1954
  • ‘El cochecito’, de Marco Ferreri, en 1960
  • ‘091 Policía al habla’, de José María Forqué, en 1961
  • ‘Plácido’, de Luis García Berlanga, en 1961
  • ‘Atraco a las 3’, de José María Forqué, en 1962
  • ‘La gran familia’ y ‘La familia y... uno más’, de Fernando Palacios, en 1962 y 1965
  • ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga, en 1963
  • ‘Historias de la televisión’, de José Luis Sáenz de Heredia, en 1965
  • ‘Peppermint Frappé’, de Luis García Berlanga, en 1967
  • ‘Un millón en la basura’, de José María Forqué, en 1967
  • ‘Sor Citroën’, de Pedro Lazaga, en 1967
  • ‘Crónica de nueve meses’, de Mariano Ozores, en 1967
  • ‘¡Cómo está el servicio’, de Mariano Ozores, en 1968
  • ‘El jardín de las delicias’, de Carlos Saura, en 1970
  • ‘El bosque del lobo’, de Pedro Olea, en 1971
  • ‘Mi querida señorita’, de Jaime de Armiñán, en 1972
  • ‘La prima Angélica’, de Carlos Saura, en 1974
  • La trilogía de Berlanga ‘La escopeta nacional’, ‘Patrimonio nacional’ y ‘Nacional III’ en 1978, 1981 y 1982.
  • ‘Hay que deshacer la casa’, de José Luis García Sánchez, en 1987
  • ‘Moros y cristianos’, de Luis García Berlanga, en 1987
  • ‘Fuera de juego’, de Fernando Fernán Gómez, en 1991
  • ‘Luna de Avellaneda’, de Juan José Campanella, en 2004


Y todo esto sin olvidar sus trabajos en teatro y televisión, así como la magistral interpretación protagonista en el mediometraje ‘La cabina’, dirigida por Antonio Mercero, ganadora de un premio Emy y de una Medalla de Oro de las Bellas Artes.

En definitiva, un merecidísimo Goya de Honor. ¡Felicidades!

Así, José Luis López Vázquez se suma a los premiados en ediciones anteriores, que fueron, según los datos que guardo de la desaparecida web ‘enGOYAdos’:
  • 1986: José Aguado, director de fotografía.
  • 1987: Rafaela Aparicio, actriz.
  • 1988: Imperio Argentina, actriz.
  • 1989: Victoriano López García, director del Instituto de Investigaciones Cinematográficas.
  • 1990: Enrique Alarcón, director artístico.
  • 1991: Emiliano Piedra, productor.
  • 1992: Manuel Mur Oti, director.
  • 1993: Tony Leblanc, actor.
  • 1994: José María Forqué, director.
  • 1995: Federico G. Larraya, director de fotografía.
  • 1996: Miguel Picazo, director.
  • 1997: Rafael Azcona, guionista.
  • 1998: Rafael Alonso, actor.
  • 1999: Antonio Isasi-Isasmendi, director y productor.
  • 2000: José Luis Dibildos, productor y guionista.
  • 2001: Juan Antonio Bardem, director, guionista y productor.
  • 2002: Manuel Alexandre, actor.
  • 2003: Héctor Alterio, actor.
  • 2004: José Luis López Vázquez, actor.


[La imagen que acompaña al artículo ha sido extraída del cartel de la película ‘Un millón en la basura’]

SUPER SIZE ME (engórdame)

SUPER SIZE ME (engórdame) (por Zambraca)

A la hora de alquilar un película les recomiendo esta evidente experiencia de alimentarse con menús de MCdonals tres veces al día durante 30 días. Algo que logró con su respectivo coste el director y guionista Morgan Spurlock, toda una osadía sin lugar a dudas, atreverse a comprobar en persona la oferta mundialmente más conocida en alimentación, y la que ostenta ella solita la cifra de 46 millones de clientes al día, más que toda la población del Estado Español junta.

La obesidad y el exceso de peso es la causa que provoca más muertos después del tabaco en EE.UU., y afecta al 60% de las personas adultas, al 37% de niños/as y adolescentes, sus consecuencias son nefastas para cualquier sociedad y la gravedad de este problema que en su mayoría se debe a un hábito voluntario y promovido, al igual que el tabaco, no tiene la misma consideración por parte de las administraciones como es el control del consumo de cigarrillos, o es que hemos visto alguna vez un anuncio de comida rápida en la que se nos indica que la autoridades sanitarias advierten que puede ser perjudicial para la salud.

Mucho debate rodea este asunto, algunos indican que ni McDonald’s ni las otras compañías de fast-food obligan a las personas a consumir sus productos, incluso han llegado a reconocer en letra pequeña que de todo es sabido que su consumo debe ser moderado, pero a qué se refieren con ello: a sus productos, a la comida en general, a qué.

Este juego o cortina de humo no es más que una forma de eludir la verdadera responsabilidad de McDonald’s en la morbilidad de quienes ha asumido este estilo de alimentación y de vida. Ya que para llegar a 46 millones de clientes al día es necesario lanzar una campaña de marketing que sea capaz de inducir al consumo, de provocar en la persona la necesidad de sentir, pensar, comer a modo de Mc, convirtiendo a Ronald McDonald en el personaje más popular de EEUU entre los niños estadounidenses, por detrás de Santa Claus, y es que hasta Barbie ha caído subyugada por este producto con la edición de “Barbie McDonald’s”.

En EE.UU. se han ganado las más sonadas demandas contra fabricante de cigarrillos por personas que han visto su salud seriamente dañada por su consumo habitual, y dado que los estudios indican que la obesidad se convertirá a corto plazo en el primer causante de mortalidad, la Cámara de Representantes ha aprobado el proyecto de ley "Cheeseburger" de responsabilidad individual en el consumo alimentario, para frenar cualquier intento de enjuiciarse contra las cadenas de Fast-Food y proteger al sector privado con la consiguiente indefensión de aquellas personas que consideren que su salud ha sido dañada por la oferta de productos alimentarios determinados.

Esta situación en la que una hamburguesa vale más que la salud de una persona, no es más que la santificación del mercado por parte de lo público.

Pero todos los 16 de octubre se celebra el día de acción internacional contra McDonald’s, una campaña que centra su crítica en los siguientes aspectos:
1. Destruyen el medio ambiente La carne de las hamburguesas proviene de reses criadas en lo que antes fueron selvas tropicales de Centroamérica, deforestadas por esta empresa para la explotación ganadera, destruyendo recursos valiosísimos en aras de la ganancia inmediata.
2. Explotan y se aprovechan de la miseria de los pueblos de Centroamérica: Los trabajadores de las estancias mencionadas son peones mal pagados de situación laboral precaria, a los que no les queda otra opción que aceptar estas condiciones, empujados por la miseria.
3. Fomenta la precariedad laboral: se aprovecha de la necesidad de sus propios empleados y aplica una estricta política de “no huelgas, no reclamos, no sindicatos y no estabilidad”, a nivel mundial.
4. Venden un producto básicamente dañino para la salud, y además buscan capturar al público infantil. Tiene serias deficiencias en el área de las vitaminas, sobre todo.
5. Generan una cantidad de basura impresionante. Esto es producto de todo su embalaje aparatoso y superfluo, nacido de su intención de presentar el local y la marca como “un mundo mágico” de dudoso gusto.

En Canarias es necesario que las distintas organizaciones sociales se sumen a este día con acciones en las puertas de estos negocios, tan sólo con un poco de originalidad y humor es suficiente para crear la dosis precisa de crítica y denuncia.

Elecciones en Ucrania: ¿Una victoria de la democracia? ( y 2)

(Por Agustín Bethencourt)

Decíamos la semana pasada que muchas eran las preguntas que teníamos, y pocas las respuestas. De lo ocurrido, sin embargo, podemos ir extrayendo algunas conclusiones provisionales.

Un fenómeno interesante, en este sentido, ha sido el de las movilizaciones sociales que se han vivido durante semanas en Kiev y las principales ciudades de Ucrania. La acción política heredada de la Unión Soviética es de tipo fundamentalmente palaciega. La intriga desde arriba y no la movilización desde abajo son el principal motor de posicionamiento en las nuevas estructuras de poder. Un buen ejemplo de esto es la débil situación en que se encuentra el Partido Comunista ruso, que ha pasado de ser partido único a tener serias dificultades para acceder a los medios de comunicación.

En Ucrania, durante varias semanas, hemos visto manifestaciones callejeras y acampadas frente a las principales instituciones; en otras palabras, una movilización popular sin precedentes, para reivindicar la celebración de unas nuevas elecciones. Al margen de consideraciones logísticas (¿quién o quiénes planificaron y financiaciaron las movilizaciones?, etc.) lo cierto es que durante varias semanas miles de ciudadanos salieron a la calle para reivindicar lo que consideraban su derecho: la celebración de unas elecciones libres.

Algo parecido ocurrió en Rusia a principios de los años 90. Miles de personas salieron a las calles de la capital para reivindicar la democracia que nunca habían tenido. ¿Y qué ocurrió después? Pues que un manojo de tecnócratas, altos funcionarios y espabilados aprovecharon la ola popular para hacerse multimillonarios (en euros, en dólares o en lo que ustedes quieran: se hicieron con los recursos naturales de uno de los países más ricos del mundo). Producto de todo esto es que varios de los hombres más boyantes de este nuestro planeta (Forbes dixit) son oligarcas rusos y que las pensiones en este país están en niveles miserables. En Rusia, entre las personas de más edad, decir “democracia” y desatar la indignación del interlocutor es todo uno. ¿Y qué se puede pedir a una generación a la que en nombre de esa palabra le han quitado casi todo lo que tenía para darle únicamente “libertad” a cambio? En otras palabras: el proceso de democratización de Rusia nació herido por las mentiras y los robos de los oligarcas (la “familia” de Yeltsin, Jadarkovsky, etc).

En este contexto, podemos hacer para Rusia una lectura en positivo de lo ocurrido en Ucrania. El ciudadano ruso es, por las razones que hemos mencionado, muy reacio a creer en su capacidad de transformación y de cambio social. Lo ocurrido en Ucrania (país –no lo olvidemos- que es sentido en Rusia como un país amigo, o, incluso, como una región más), donde los ciudadanos han “cambiado los acontecimientos políticos”, podría hacer pensar a la adormilada ciudadanía rusa que “aquí también será posible”.

Una lectura quizá apresurada de las movilizaciones que están llevando a cabo en estos días los jubilados rusos contra los recortes sociales del gobierno (la oficialmente llamada “monetarización de las ayudas sociales”) por toda la geografía nacional, podría ir en este sentido: “aquí también es posible”. Y lo cierto es que este sería un efecto secundario más que saludable para la desencantada sociedad rusa.

Otro aspecto que ha llamado nuestra atención durante el desarrollo de la crisis ha sido el comportamiento de las fuerzas de seguridad y del ejército. Apenas se ha hablado de ellos, y eso es bueno. Y, una vez más, aquí no tenemos los datos que nos permitan afirmar con fundamento cuáles pueden haber sido las causas de este comportamiento.

Una posible razón puede haber sido una adecuada y mesurada lectura de la realidad. Haberse inmiscuido en el conflicto, disolviendo las manifestaciones y acampadas hubiera dado lugar, en este supuesto, únicamente a una dilatación de la crisis y a un enconamiento de los ánimos contra el poder establecido y contra las propias fuerzas de seguridad y el ejército. Otra posibilidad es que dentro de estas instituciones reinara un ambiente propicio a la profundización democrática y que, sin conocer cuál iba a ser el desarrollo de los acontecimientos, decidieran mantenerse al margen de la escena política. En cualquiera de los dos supuestos –y de otros muchos que a nosotros se nos escapan- lo cierto es que la actuación de ejército y policía ha sido ejemplar, teniendo en cuenta que Ucrania ha estado, a lo largo de varias semanas, en el peligroso filo que separaba el conflicto político de la división del país en dos.

Es evidente que las dos partes (conocidas) en conflicto se jugaban mucho en todo esto. La actual Constitución ucraniana otorga fuertes competencias a la figura del presidente. Ser o no ser(lo) significaba mucho para ambos candidatos y para quienes los apoyaban. Hablamos aquí de economía y política, pero también de identidad nacional (recordemos lo anteriormente dicho sobre la diversidad religiosa y lingüística de Ucrania). En este contexto el riesgo de fraccionamiento en dos partes ha sido real y ha puesto al país al borde del enfrentamiento civil.

El desarrollo de los acontecimientos nos irá diciendo hasta qué punto lo ocurrido es producto de una decisión soberana del pueblo ucraniano y hasta qué punto las injerencias externas han influido en este proceso; así como en qué medida la administración del nuevo presidente va a saber guardar los delicados equilibrios de los que dependerá la unidad de Ucrania como estado.

Que, a juzgar por los resultados provisionales de la crisis, la solución haya llegado a través de la negociación política y culminado con la celebración de unas elecciones supervisadas por importantes organismos internacionales es, desde luego, una buena noticia para todos, en un mundo -no lo olvidemos- cada vez más interconectado y donde las economías se resienten por cambios que se producen a miles de kilómetros.

Argumentos para el NO al Tratado Constitucional Europeo

(por José Rodríguez Pérez Segura)

1. Un tratado que la inmensa mayoría desconoce (448 artículos, 2 Anejos y 36 Protocolos anexos) y para lo que se nos pide un acto de fe (como antes para el Euro, que iba a ser una maravilla).

2. El tratado constitucional es inmodificable en la práctica. Frente al argumento de que es un primer paso y "ya se mejorará en el futuro", explicar que el artículo IV-443, relativo a su reforma, explicita que "las modificaciones entrarán en vigor después de haber sido ratificadas por todos los Estados miembros de conformidad con sus respectivas normas constitucionales". Es decir, se requiere la unanimidad de todos y cada uno de los 25 Estados miembros.

3. No se garantiza el futuro de Canarias. La referencia principal a Canarias se hace en el artículo III-424, junto a "Guadalupe, la Guayana Francesa, Martinica, la Reunión, las Azores, Madeira y las Islas Canarias". En dicho artículo lo que se dice es que "el Consejo adoptará, a propuesta de la Comisión, leyes, leyes marco, reglamentos y decisiones europeos orientados, en particular, a fijar las condiciones para la aplicación de la Constitución en dichas regiones, incluidas las políticas comunes", y "en particular, las políticas aduanera y comercial, la política fiscal, las zonas francas, las políticas agrícola y pesquera, las condiciones de abastecimiento de materias primas y bienes de consumo esenciales, las ayudas públicas y las condiciones de acceso a los fondos con finalidad estructural y a los programas horizontales de la Unión". Estableciendo la salvaguarda de que se hará "sin menoscabar la integridad y coherencia del ordenamiento jurídico de la Unión, incluidos el mercado interior y las políticas comunes" de la Unión Europea. Todo queda sujeto a las decisiones del Consejo de Ministros comunitario, que hará lo que estime conveniente y fijará las ayudas que crea oportunas. Es decir, es un tratado que deja el futuro de Canarias en manos de los lobbys de poder en la Comisión y de los intereses de los Estados en el Consejo, y que hace imposible a Canarias salirse de "las políticas comunes" (incluida la Política Agraria Común).
Es decir, Canarias queda supeditada a las decisiones externas, a seguir siendo una economía dependiente y a negociar ayudas cuyos criterios y cuantías no se regulan. Un gran negocio para intermediarios y "conseguidotes".
Para más INRI, no solo nos deja sin derecho a la AUTODETERMINACIÓN, sino que reserva a cada Estado las funciones "que tienen por objeto garantizar su integridad territorial".
En todo caso, hubiese sido más favorable que Canarias hubiese sido reconocida como territorio de ultramar (artículos 286 a 291), en vez de cómo Región Utraperiférica (RUP).
Ojo: En lo relativo a un posible Estatuto de Residencia, el tratado lo hace imposible. En cambio, el artículo IV-440 establece que este tratado no será de aplicación en las islas Feroe, y sólo parcialmente a las Islas del Canal, isla de Man y otros.

4. Es un tratado contra los trabajadores. El artículo II-75 establece que "toda persona tiene derecho a trabajar" y a "buscar un empleo". Lo que no dice es que se tenga derecho al trabajo. No es una sutileza. Derecho a trabajar significa que si usted consigue un puesto de trabajo, no le van a impedir que trabaje. En cambio, el derecho al trabajo supone que las instituciones públicas garanticen que usted pueda conseguir un empleo, dándole cobertura en caso de que no les sea posible. Como no nos garantizan el derecho al trabajo, tampoco se recoge el derecho a cobrar el paro. Por si quedaba alguna duda, en el artículo II-89 nos conceden graciosamente el derecho a acceder a un "servicio de colocación" aunque, eso sí, sin garantizar resultados.
Ojo: Podrán decirnos que el artículo II-94 establece que "la Unión reconoce y respeta el derecho de acceso a las prestaciones de seguridad social y a los servicios sociales que garantizan una protección en casos como la maternidad, la enfermedad, los accidentes laborales, la dependencia o la vejez, así como en caso de pérdida de empleo, según las modalidades establecidas por el Derecho de la Unión y las legislaciones y prácticas nacionales". Esto sólo quiere decir que no se prohíbe lo que ya hay a nivel de cada Estado. No habrá nunca seguridad social europea, ni salario mínimo europeo, ni cosa que se le parezca.
La cosa se complica cuando nos damos cuenta que en el artículo III-210, es el Consejo el que puede legislar sobre "las condiciones de trabajo", "la seguridad social y la protección social de los trabajadores" y otras, siempre y cuando sea por unanimidad. Es decir, que el Parlamento Europeo ni pincha ni corta, aunque los ciudadanos elijan una mayoría muy de izquierdas.
Además, se constitucionaliza la flexibilización del mercado laboral en el artículo III-203: "potenciar una mano de obra cualificada, formada y adaptable, así como unos mercados laborales capaces de reaccionar rápidamente a la evolución de la economía". Agárrense que vienen curvas.
Ojo otra vez: Se suele afirmar que como los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT y Confederación Europea de Sindicatos [CES]) piden el Sí, no debe ser tan malo. No entretenerse en este debate: sólo dejar caer que no es un asunto de convicciones, sino de subvenciones.

5. Es un tratado a favor de las grandes corporaciones capitalistas. Los artículos del Título III (130 a 285) prohíben taxativamente cualquier restricción a la importación, exportación o tránsito de trabajadores, mercancías, empresas y capitales (lo que sería decisivo para la economía canaria). No se puede limitar la entrada de cualquier empresa europea, por muy lesiva o contaminante que sea su implantación.
De hecho, estamos ante un tratado que se limita a introducir en bloque una gran parte del Tratado de Maastricht. Predominan las políticas monetaristas sobre cualquier otra intervención estatal. Una política encarnada en un antidemocrático Banco Central Europeo, que no se responsabiliza del desempleo. La entrada de diez nuevos miembros más pobres agrava aún más está situación. Y en este sentido las previsiones de la nueva norma empeoran la situación por cuanto:
a) plantean la reducción del peso del presupuesto comunitario del ridículo 1,27% del PIB al 1% (todo ya gastado en mantener funcionarios y políticas estructurales ya existentes), y
b) obligan a que sea un presupuesto sin déficit (lo que supone la imposibilidad de usar la política presupuestaria como un medio de lucha contra las crisis).
El tratado constitucional eleva a panacea la competencia, forzando nuevas privatizaciones. Una política que no toma en consideración ni el predominio de grandes estructuras oligopolistas, ni el insoportable poder social de los grandes grupos (para muestra Berlusconi), ni especialmente los efectos reales de los procesos de privatización sobre la competencia real, la calidad de los servicios, etc. Se trata además de una política que impide a regiones y estados el desarrollo de políticas industriales autónomas que impiden romper con algunas de las estructuras económicas actuales y que concede a la empresa privada una enorme primacía sobre la sociedad.
Esto último es vital para Canarias porque, en definitiva, se eleva al carácter de constitución un modelo económico neoliberal que de hecho centraliza aspectos claves de la política económica (y ata la actuación de los poderes estatales y regionales), al tiempo que les deja encargados de hacer frente a todos los problemas que este mismo problema crea (destrucción de empleo, pobreza, servicios sociales...).

6. Constitucionaliza la guerra preventiva. El artículo I-40 del tratado permite a la UE misiones fuera de su territorio que tengan por objetivo la "prevención" de conflictos. Es el Consejo quién deciden esas intervenciones militares en otros países. El decorativo parlamento Europeo asistirá como espectador. Eso sí "se le mantendrá informado" de los evolución de la política de defensa y se le consultará, periódicamente, de sus "aspectos principales".
El susodicho artículo añade que "Los Estados miembros se comprometen a mejorar progresivamente sus capacidades militares" y crea una Agencia Europea de Defensa para "aplicar cualquier medida oportuna para reforzar la base industrial y tecnológica del sector de la defensa". La jugada se completa estableciendo que la política de defensa de la Unión "respetará las obligaciones derivadas del Tratado del Atlántico Norte" y "será compatible con la política común de seguridad y defensa establecida en dicho marco".
Esto es: primero, se constitucionaliza la guerra preventiva: el Consejo de ministros comunitarios puede ordenar el ataque a cualquier país "por si acaso" pudiera o pudiese haber un "conflicto". O sea, todo el rechazo de los ciudadanos a la guerra preventiva, tipo Irak, se deshecha. Y, por supuesto, al Parlamento Europeo, único órgano elegido directamente por los ciudadanos, no se le deja ni pinchar ni cortar.
Segundo, se obliga a los estados de la Unión Europea a incrementar progresivamente sus gastos militares en beneficio de las empresas de armamento. A crear un complejo tecnológico militar por donde se desaguarán miles de millones de euros, en plan USA, que es el modelo.
Tercero, la defensa europea queda subordinada a los compromisos con la OTAN, no pudiendo establecer políticas de defensa que no sean "compatibles" con lo que diga la OTAN. Es decir, lo que diga Washington. ES, POR LO TANTO, UN TRATADO LESIVO PARA LOS INTERESES EUROPEOS. Y muy particularmente para Canarias, porque nuestros intereses de defensa (y de explotación de recursos naturales) van en sentido contrario al eje EE.UU.-Marruecos.

ELLOS HAN GANADO. A NOSOTROS NOS QUEDA LA PALABRA

(Por Agustín Bethencourt)

Lo sabían. Jugaban con el tiempo a su favor. Un poco de folclorismo por aquí, un fantasma de secesión por allá, una época de grandes inversiones apoyada por los monstruos de la Unión y un pueblo poco respondón eran la perfecta receta para instalarse en el poder. Y lo han conseguido. Primero disfrazados de patriotas, ahora descaradamente insulinitas, lo importante eran las apariencias. Nada original, por cierto.

Se seca uno por dentro cuando sabe que los de allí arriba, esos que nunca responden cuando suena el teléfono, no creen en el futuro de la tierra que pisan. Bueno, en realidad esto no es así. Sí creen en su particular visión del futuro: una com-unidad que ya no lo es a fuerza de dividirla, una in(ter)-dependencia de circo de la que resta lo que sigue al guión, una vida convertida en copia grotesca de lo foráneo sin interrogantes, una insolente ausencia de respeto hacia su pasado y hacia las potencialidades de las generaciones que algo quieren decir.

En otras palabras, sólo nos queda la palabra. Los que se han establecido en el ático del poder no sólo no piensan dejar pasar, sino que han pisoteado el concepto de lo político hasta convertirlo en puro abono para arribistas sin escrúpulos. Y nada más. Islotes de otredad los hay, pero no se hacen sentir. O poco.

Entre la gente decente, los hay que se desmoralizan. Otros ponen kilómetros de por medio. Los últimos (los más valientes, los más consecuentes) aguantan la lucha desde dentro sin venderse por un plato de picón. Todos tienen algo en común. Están hartos del mal olor de la política local. De las promesas incumplidas. De las medias verdades. Y de las dobles verdades tan mentirosas. Y sólo les queda la palabra. Y algún alcalde independiente.

ELLOS HAN GANADO. A NOSOTROS NOS QUEDA LA PALABRA

(Por Agustín Bethencourt)

Lo sabían. Jugaban con el tiempo a su favor. Un poco de folclorismo por aquí, un fantasma de secesión por allá, una época de grandes inversiones apoyada por los monstruos de la Unión y un pueblo poco respondón eran la perfecta receta para instalarse en el poder. Y lo han conseguido. Primero disfrazados de patriotas, ahora descaradamente insulinitas, lo importante eran las apariencias. Nada original, por cierto.

Se seca uno por dentro cuando sabe que los de allí arriba, esos que nunca responden cuando suena el teléfono, no creen en el futuro de la tierra que pisan. Bueno, en realidad esto no es así. Sí creen en su particular visión del futuro: una com-unidad que ya no lo es a fuerza de dividirla, una in(ter)-dependencia de circo de la que resta lo que sigue al guión, una vida convertida en copia grotesca de lo foráneo sin interrogantes, una insolente ausencia de respeto hacia su pasado y hacia las potencialidades de las generaciones que algo quieren decir.

En otras palabras, sólo nos queda la palabra. Los que se han establecido en el ático del poder no sólo no piensan dejar pasar, sino que han pisoteado el concepto de lo político hasta convertirlo en puro abono para arribistas sin escrúpulos. Y nada más. Islotes de otredad los hay, pero no se hacen sentir. O poco.

Entre la gente decente, los hay que se desmoralizan. Otros ponen kilómetros de por medio. Los últimos (los más valientes, los más consecuentes) aguantan la lucha desde dentro sin venderse por un plato de picón. Todos tienen algo en común. Están hartos del mal olor de la política local. De las promesas incumplidas. De las medias verdades. Y de las dobles verdades tan mentirosas. Y sólo les queda la palabra. Y algún alcalde independiente.

EL CUMPLE DE LA CONSTITUCIÓN

Por Hideyoshi
A mi me resulta curioso ver como con el tema de la reforma de la elección de jueces, sin entrar en si se tiene o no razón en el tema, partidos como el PP, que por cierto fue de los más reticentes en su época de AP a firmar la constitución, se convierten en salvaguardas del poder establecidos y en los defensores de la actual constitución española.
Me resulta curioso como una constitución como la española del 78, que todos debemos reconocer como de circunstancia, pues muchas debieron ser las concesiones hechas (bajo la bandera de esa “libertad sin ira” como cantó la Jarcha) a fin de tener un proceso constitucional más o menos pacífico, es ahora defendida como un proceso totalmente acabado y en el que cualquier revisión supone que los más puristas se rasguen las vestiduras.
La constitución española tuvo que ser hecha buscando un consenso que no abriera heridas entre unos y otros, ceder ante las peticiones de determinados sectores inmovilistas y dejar con la miel en los labios a los más ambiciosos. Y aún así vemos como año tras año nos siguen vendiendo la misma moto: el importantísimo papel del rey, lo modélico del proceso y la constitución misma como la panacea de todos los males que desde siglos arrastraba España.
Desde este artículo quisiéramos recordar otra constitución española que, desde nuestro punto de vista fue la más avanzada (máxime si tenemos en cuenta su época) de las que España ha tenido. Esta no es otra que la constitución de la II República. Una constitución que, en un tema que en estos días levanta tantas ampollas como es el de la enseñanza de religión, suprimió la obligatoriedad de la misma y al contrario que hoy en día la persona que quisiera darla tendría que traer una justificación paterna, y no al revés como en la actualidad (nótese la diferencia entre una y otra medida). Suprimió la presencia de todo símbolo religioso siempre que la totalidad del alumnado y el profesor no se sintiesen ofendidos por la presencia del mismo. Pues veía la enseñanza religiosa como un hecho que no tenía por qué ser impuesto en la enseñanza pública, y por lo tanto subvencionada por un Estado que se confesaba aconfesional perjudicando a otras religiones que ante la ley tenían igualdad de condiciones. Aumentó la edad obligatoria de escolaridad.
Estableció el repartimiento de tierras, en un país insipientemente industrializado como la España de entonces, a las clases más humildes. Mejoró las condiciones laborales y la autonomía de las comunidades, en definitiva, fue mucho más revolucionaria y más allá (teniendo en cuenta su contexto) que la actual constitución española.
No es el fin de este artículo hacer un análisis de las dos constituciones, pues la extensión de estos artículos lo impide. Tampoco hacer una defensa a ultranza de la constitución de la II República, pues tuvo muchos fallos sobre todo en su aplicación. Sólo pretendemos, en las fechas que se acercan, lanzar una duda ante las siguientes cuestiones:

-¿Es la Constitución del 78 una panacea?
-¿Qué hay detrás de esa defensa a ultranza de la misma cargada de inmovilismo?
-Si las sociedades cambian y evolucionan. ¿Por qué esa insistencia en la no remodelación de esta, y se
arremete contra todo aquel que se atreve a plantearlo?

¿ES QUE ALGUIEN HABLA ESPAÑOL?

(Por Fernando Yupanqui)

Del 17 al 20 de noviembre, en la ciudad santafesina de Rosario, República Argentina, se celebra, bajo la consigna de "Identidad lingüística y globalización", el Tercer Congreso Internacional de la Lengua Española. Congreso que tiene como únicos e inmediatos antecedentes los realizados en Zacatecas, México, en 1997, y en Valladolid, España, en 2001. Las tres jornadas programadas adoptarán diferentes temas de discusión: el primer día se tratarán "Aspectos ideológicos y sociales de la identidad lingüística"; el segundo día, el tema será "Identidad y lengua en la creación literaria"; mientras que la tercera jornada versará sobre "Español internacional e internacionalización del español".
Desde el principio, es decir, desde la propia consigna que adopta del Congreso (pretende ser "de la Lengua Española"), las cosas parecieran no marchar con el rigor ético, político e histórico-crítico deseado para un acontecimiento de tales magnitudes. En primer lugar, cabe señalar el error fundamental: si el español es la lengua oficial del Estado Español, y en el Estado español son al menos cuatro las nacionalidades lingüísticas, el castellano, el catalán, el euskera y el gallego (por no seguir con el valenciano...), decir que alguien habla "español" sería equivalente a decir que alguien habla en (al menos) cuatro lenguas al mismo tiempo. Gran error. Por otra parte, tendríamos que añadir a las dichas lenguas oficiales (que siguen en la estructura "constitucionaria" de la exclusión) el canario, el andaluz, en cántabro, el navarro, el aragonés, el mallorquín, etc., que, mucho más allá de ser dialectos jerárquicamente inferiores a una supuesta "lengua pura", sea el castellano o el catalán, tendrían que tener, en una rigurosa teoría lingüística crítica no pasada por el filtro de la ideología nacional, el estatuto propio de lenguas en todo su sentido. Por supuesto, la cuestión devendría interminable si, más allá, consideráramos con la seriedad necesaria los modos lingüísticos de provincias diferentes, de ciudades diferentes, de barrios diferentes, de personas irreductibles, lo cual no implica de ninguna manera dejar de preguntar o cerrar la cuestión como imposible. Si así pensáramos, llegaríamos a la conclusión de que, como concepto abarcador de realidades "inferiores", el "español", como cualquier otro concepto referido en cualquier país a "lo nacional", no existe. El concepto de "lengua española", entonces, sería nada más que el centro de una ficción política destinada a unificar, como en todo Estado-Nación, que quede claro, lenguas y culturas infinitas, tantas como personas haya, que, de otra manera, no tendrían necesariamente una relación política objetiva salvo mediante la violencia o la voluntad de quienes se implicaran en el hecho.

En América Latina, ocurre mismo: incluso diciendo argentino, mexicano, boliviano, nicaragüense, etc., no terminaríamos por justificar la existencia conceptual de las lenguas habladas en nuestro continente. El concepto mismo de lengua nacional, en éste y todo caso, jamás llega a agotar la realidad vida y plural de los pueblos y las personas en el tiempo. Sin embargo, la esterilidad reaccionaria de la ya casi inextirpable noción de "norma culta" o "lengua estándar" continúa interrumpiendo, con su violento cientifismo y su vocación idólatra, el curso indomable de la imaginación y la poesía que espera en aquellas formas vivas de modos lingüísticos populares, que, sin duda, constituye la reserva escatológica y la mística de las lenguas.
Sólo tendríamos que acercarnos al origen del español para constatar la violencia con que irrumpió en la realidad. Realmente, no haría falta ser excesivamente inteligente para saber que generalmente se habla "español" más por imposición que por caridad. En todo caso, si algo habría que hacer con la lengua castellana, nacida siglos antes de la "idea" de España (de lo contrario estaríamos condenados a no ser libres por los siglos de los siglos), sería desespañolizarla, reconstruirla desde la memoria, desde una indeclinable afirmación ética y anamnética de la exterioridad despreciada: los millones indios masacrados y los africanos utilizados como esclavos en América.

Las fechas y los datos lo aclaran todo: no son sino los Reyes Católicos quienes encargan a Nebrija, en 1492, la redacción de una gramática de la lengua castellana -futuras lengua española institucional- con el fin de elaborar así un corpus lingüístico destinado a convertirse en el "Imperio de una sola lengua", es decir, cuyo objetivo residía nada más y nada menos que en la represiva homogeneización lingüística de la vida de un sinfín de pueblos y culturas tanto peninsulares, en la llamada reconquista, como indios, en la colonización del falazmente llamado "Nuevo Continente".
Sin lugar a dudas, la comunidad hispanoamericana - debería despertar a ese trágico pasado y, tanto desde los países hispanoamericanos (que deberían llamarse en muchos casos hispano-afro-indio-latino-americanos) como desde la propia España, comenzar a crear las condiciones políticas precisas para llevar a cabo lo impostergable: un desagravio histórico sin precedentes, que lleva ya siglos esperando en la cuneta de la historia. Para ello, sería necesario replantear radicalmente el sentido de Congresos como el celebrado en Rosario.
Sin embargo, no todo es negativo a full, ni mucho menos. A pesar de lo desafortunado de ciertos rasgos del Congreso de la Lengua, el día 17 de noviembre (hoy), el gran historiador mexicano Miguel León-Portilla, autor de obras magistrales como "Los antiguos mexicanos", "Trece poetas del mundo azteca", "Toltecáyotl. Aspectos de la cultura náhuatl", o "Crónicas indígenas. Visión de los vencidos", lanzará una apuesta tan inédita como trascendente para el futuro de nuestros países: León-Portilla propuso el que en cada Academia de la Lengua de América Latina haya al menos un indio que represente a las comunidades aborígenes de cada país. Lo insólito y subversivo de la propuesta no puede llegar en mejor momento. Si duda, hablamos de un nuevo kairós, de un "tiempo favorable" que se sustenta en el hecho de que, después de la violenta represión militar de los años 60, 70 y 80, la izquierda latinoamericana (con Lula, Chávez, Kirchner, Tabaré, Lagos...), en algunos casos sensible a la cuestión del indio, parece haber retomado el protagonismo deseado por pueblos cada vez más hartos de sus oligarquías cipayas, meros residuos del coloniaje europeo y estadounidense.
Es preciso remarcar la importancia definitiva de la cuestión. En la iniciativa de Miguel León-Portilla se juega el futuro de naciones que durante siglos negaron incluso la presencia de comunidades aborígenes dentro de sus fronteras. Los estados latinoamericanos, construidos de manera nefasta sobre la base única del criollismo, habrán de revertir la historia si quieren de una vez por todas dar el salto cualitativo que, más que traducirse en una riqueza europeizante y un bienestar económico de primer mundo, signifique la asunción de la dignidad y la justicia no sólo para sus propios ciudadanos, sino para el futuro desarrollo de una simétrica, justa y equilibrada comunidad mundial.

Las Armas como juego

Las Armas como juego (por Zambraca a 26 de octubre de 2004)

En el día de hoy el Ejército de Tierra ha montado todo un “circo” militar en la ciudad de Telde para exhibir su material bélico y logístico a toda la ciudadanía, con posibilidades de montarte en tanquetas de guerra, subirte a un cañón de artillería, conocer el funcionamiento de radares, etc. Un espectáculo que denominan de puertas abiertas, de modo que la gente sepa en que se invierte los millones de euros diarios que se gasta el Ministerio de Defensa (según los presupuestos generales del estado para el año 2004 la cantidad asciende a 18.554,51 millones de euros), y la manera tan divertida y moderna en la que se puede matar a otras personas, animando de paso a los jóvenes a tomarse el arte de matar como una profesión posible en su futuro cercano.

Y es que en un municipio donde los concejales del grupo de gobierno (PP y CIUCA) se pelean por unas entradas a una gala de mises no se puede esperar otra cosa. Si con presupuesto público llevan a cabo actos tan grotescos como la veneración de la mujer como cuerpo, tampoco tendrán reparos en promover en la ciudadanía que se celebren eventos que difundan la cultura militar y cualquier otra degeneración que se les puede ocurrir.

Este tipo de “circos” atractivos para los ojos de cualquier menor atentan contra sus derechos, al igual que los juguetes bélicos, los materiales audiovisuales de corte violento (películas, dibujos animados, video juegos, etc.) que los consideran como principales destinatarios, pero en este caso es el aparato del Estado quien por acción vulnera los principios mismos de la convención sobre los derechos aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, concretamente en su preámbulo dice que “el niño debe estar plenamente preparado para una vida independiente en sociedad y ser educado en el espíritu de los ideales proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y, en particular, en un espíritu de paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y solidaridad,” y en el artículo 29 se expresa de la siguiente manera “…Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena;…”, y no cabe duda que la comprensión, la paz, la tolerancia, la amistad y todo esos principios a los que se hacen referencia se caen abajo cuando el Estado juega a las armas con los menores, de manera que matar y destruir forman parte de ese orden socialmente aceptado y su lógica asimilada por encima de la resolución no violenta de los conflictos.

Les digo que me encuentro totalmente indignado con lo sucedido en la ciudad que vivo, un espectáculo lamentable que instaura una vez más la cultura de la violencia como modo social, educando a la infancia en el valor de la fuerza, la dureza, la muerte y legitimando las instituciones agresivas del Estado como el ejército, la policía, la cárcel. En especial porque la niña y el niño no captan la realidad de la violencia social ni de las guerras, aprenden con ello estereotipos de buenos y malos, obviando la verdadera causa de toda violencia social que es la injusticia, la opresión o el afán de dominio, y las consecuencias irreparables de las guerras.

Dejo este comentario cabreo para que valoren esta situación.

Nuevos medios para nuevas (y viejas) luchas

(daniel bellón) He estado un ratito pensando en que "tema" incluía este texto. Es un texto que habla de Internet, que es lo mismo que hablar de nuestra sociedad, y es un texto político también. Por este último apartado me he decidido, espero no despistar.

En la Red han brotado miles de nuevos medios de información y contrainformación, de todo tipo y temática. La explosión de las bitácoras ha disparado la cifra de nuevos recursos con los que contamos para poder saber algo más sobre lo que ocurre y lo que nos ocurre. Basta recordar el caso de Salam Pax, el blogero de Bagdad, para ver la importancia que estos nuevos medios van adquiriendo. Pero yo no venía hablar aquí de bitácoras, o sólo de bitácoras, sino a ofrecer un pequeño catálogo de medios en Red de tendencia, de tendencia izquierdista. Este catálogo es variopinto e incluso puede llegar a ser contradictorio, como sucede con el movimiento que recibe tantos nombres como ocurrentes hay en el mundo (antiglobis, altermindistas, nuevos ácratas,resistencia global, qué se yo), pero espero que les permita acceder a estas nuevas fuentes de información movilizadora. Estos nuevos medios requieren apoyos, y requieren, ante todo, ser leídos, así que ánimo, que no se van a arrepentir.

De entrada Nodo 50, núcleo que agrupa a más de 800 pequeñas organizaciones, que alimentan su noticiario de combate. Nodo 50 también ofrece soporte y alojamiento web a las publicaciones de muchos de estos grupos.

Otra clave: Indymedia Barcelona, que representa en ESpaña la red de medios de información alternativos Indymedia. Redactanmdo este texto me he encontrado con la magnífica noticia de la existencia de una Indymedia Canarias, que habrá que apoyar y seguir desde ahora.

Muy interesante también, Rebelión, con mucha información y muy actual sobre Latioamérica.

Imprescindible
La insignia, una publicación de gran calidad, con analistas de gran nivel. Ya les digo, imprescindible.

Ciberpunk.net ofrece acceso a varias bitácoras promovidas por el colectivo ciberpunk español, con análisis de gran interés por su empeño en buscar maneras diferentes de ver las cosas. Una de sus bitácoras agregadas es la fantástica La Yihad vista por los árabes, mantenida por un equipo de traductores coordinado por Amaya del Amo, ofrece artículos y titulares de la prensa de los países árabes.

Muy atractiva también la bitácora colectiva Acción (Acciones solidarias desde la Red), y, hablando de bitácoras, un par de ellas individuales esenciales: Divergencias, y Guerra eterna en el Oriente Medio.

Para terminar, uno de los medios alternativos más veteranos en la Red: Sin Dominio, una magnífica web llena de informaciones y documentos muy relevantes en la lucha por los ciberderechos y los derechos a secas. Una sugerencia, entren ahí y lean "La república Internet", de Carlos Sanchez Almeida.

En inglés hay miles de este tipo de medios, pero creo que por ahora está bien. Prometo (ya estoy metiendo la pata) un cataloguito así de revistas literarias en línea, otro mundo apasionante, lleno de descubrimientos sorprendentes.

FE Y POLÍTICA

(por Fernando Yupanqui)

El verdadero espíritu del cristianismo (situado mucho más allá de la idiotez característica con que la gente culta habla de la creencia o la fe) se esconde, irradia en la vida de aquellos hombres que se convierten en personas mesiánicas, como dijera el teólogo alemán Jürgen Moltmann. Sin duda, el jesuita Ignacio Ellacuría, teólogo asesinado en El Salvador en 1989, fue uno de esos vivientes excepcionales. Las cartas que le dedica su compañero y amigo Jon Sobrino, recientemente publicadas por la editorial Trotta, certifican nuestra afirmación. Se trata de cartas enviadas a un mártir, es decir, inspiradas en la experiencia de quien comprendió la Vida desde el seguimiento de Jesús, desde el seguimiento de la denuncia del mundo, de la denuncia incansable de la injusticia. Se trata de cartas que, en tal inspiración, conservan en sus entrañas lo que podríamos denominar una praxis de fe, esto es, la salida al mundo de la desestabilizadora manifestación de la creencia como revelación de un más allá posible de la vida propia, del Yo.

Sí, la fe se convierte en política. La praxis de la fe tiene una clara predisposición social, en contra de lo que se imagina generalmente. La acción de las personas siempre deriva en política, aunque su origen no sea estrictamente político. Por ello será preciso recordar cómo se enfoca tal cuestión desde pasajes del Evangelio que están estrechamente ligados a la economía, a la política de la comunidad. No tenemos más que acercarnos al fragmento cuyo título es El hombre rico (Marcos), o al Sermón de la Montaña (Mateo), para considerar directamente cuál es la crítica, entre tantas otras, que acomete Jesús contra los poderosos. Generalmente nadie recurre a tales pasajes. Por supuesto que no lo hizo un enfermo mental como Mel Gibson, multimillonario que se encargó de planificar, en su demencial película titulada La Pasión, el recorte de partes del Evangelio que apuntaban directamente contra él mismo. Así, en Marcos 10,25: Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.

Pero hablábamos de Ignacio Ellacuría, y de Jon Sobrino, dos personas ejemplares más allá de la creencia en que vivieran. Hablábamos de ellos porque no hay otro modo de acercarse a la esencia del cristianismo, creencia tan desactivada dado su peligro cuestionador, más que recurriendo a la vida de aquellos que con más decisión se acercaron a contribuir a llevar a cabo el plan salvífico del Dios de Jesús: plan que tiene como corazón una interpretación de la historia desde el punto de vista de las víctimas, es decir, una reversión mesiánica de la historia. Por ello, no es extraño que la estructura misma de la realidad en que vivimos haga que las personas jamás se interesen por el cristianismo, por la praxis de Vida de Jesús: por un lado, hay quienes creen todavía, como niños bien domesticados que son, que el cristianismo es un cuento de hadas, una fábula. Por otro, hay quienes no soportan la fuerza con que Dios se manifiesta en la Vida, subvirtiendo todos los valores humanos. Habremos de pensar dónde estamos parados.

Hacer imposibles o dos visiones del mundo en los discursos en la sede de la ONU

(por Hideyoshi)

En 1919, recién acabada la Gran Guerra, el entonces presidente norteamericano, el demócrata, W. Wilson propone a la comunidad internacional la creación del embrión de lo que hoy es la ONU… La Sociedad de Naciones. Este presidente, aunque a la postre el Congreso de los EEUU decidiera no pertenecer a la asociación, proponía, tras el mayor conflicto bélico hasta entonces conocido una idea simple…crear un lugar dónde todos los países tuvieran voz, un lugar a dónde se debería acudir para resolver los conflictos de forma pacífica.

En un panorama como el actual, donde la ONU es, desde su creación, una asociación a la que los países poderosos sólo acuden para justificar sus actos cuando les conviene por sus intereses económicos. (No creo necesario recordar resoluciones no cumplidas desde hace años como las del Sahara o la de Cachemira-como para que ahora se justifique un conflicto bajo el amparo de una resolución- y otras veces, como en Yugoslavia, en las que las disposiciones son ignoradas) Nos encontramos con dos discursos que, frente a un mismo problema, nos muestran dos formas diametralmente distintas de ver la realidad.

Por un lado la imagen de cruzados salvadores de la humanidad como G. Bush o Aznar que, con la arrogancia propia de aquel que se cree poseedor de la verdad absoluta nos hablan de “lucha contra el mal”, nos remontan a pasados de odio (manipulando la historia y ofreciéndonos una visión muy sesgada e interesada). Me han horripilado las palabras de Aznar, aunque fueran en broma, el discurso castizo, racial y racista, segregacionista cargado del típico tufillo pepero de nacionalismo español, no me han hecho sino reafirmar en mi convencimiento de que este partido tiene una actitud intolerante y cargada de odios y resentimientos.

Me horroriza ver como ese paleto tejano puede seguir tratando de convencernos de que la mejor forma de matar moscas es a cañonazos. Que el terrorismo es un hecho que se debe combatir, es algo de lo que nadie duda, pero destruir todo un país ¿es la forma más efectiva de hacerlo? . No veo que se consiga otra cosa que sumar cada vez más muertos y, a base de pobreza, desesperación, ira, odio…multiplicar sus simpatizantes.

Esta visión de la realidad es la propia de las ideas posmodernistas de las que el capitalismo feroz de los neoliberales se ha hecho eco…una visión del mundo que no cree en el hombre, en su bondad natural, ni en el progreso,…una visión del mundo cargada de pesimismo que predica el “coger lo que se pueda a cualquier precio”

Frente a esta visión del mundo observamos otra la de Zapatero y la del secretario de la ONU, unas voces que apelan al dialogo y mutua comprensión como armas útiles con las que vencer esos miedos y odios mutuos, que muchas veces los propios gobiernos y los medios de comunicación han contribuido a crear de una y otra parte.

Yo no estoy, ni de lejos de acuerdo con muchas de las decisiones del PSOE y no creo que la ONU, tal y como está estructurada en la actualidad, sea la panacea que resuelva todos los conflictos. Pero estos días, mientras iba en el coche al trabajo, he escuchado repetidamente comentarios acusando a ZP de iluso, de poco práctico….si creer que la verdad puede tener otro camino que el de la violencia para imponerse, yo también soy iluso. Si pensar que los medios policiales y no las guerras pueden acabar con el terrorismo es iluso yo también lo soy, si opinando que debemos de una vez tratar de crear otro modelo nuevo de reparto más justo de la riqueza, pues este no sólo no funciona sino que agudiza cada vez más las diferencias y con ellas la infelicidad y el rencor de donde el terrorismo bebe, es iluso…yo también lo soy.

Zapatero, si bien pertenece a un partido que parece haber olvidado sus raíces marxistas, hizo un discurso acorde con estas ideas. Y, tal vez, como su admirado Quijote se enfrente a “molinos de viento” imposibles de vencer. Pero como dijo un amigo al que admiro:”¿Ustedes que quieren hacer, cosas posibles o cosas imposibles? Es sólo cuando intentamos un imposible cuando hacemos grandes cosas.” JMB. Un abrazo.

CHECHENIA O DOS MÁS DOS SON CUATRO

(Por Agustin Bethencourt)

Un buen amigo español me recuerda con frecuencia lo desorientados que andan los periodistas occidentales con respecto a la situación en Chechenia. La postura más extendida (casi unánime) de las columnas y editoriales en las publicaciones de Europa Occidental (y de esto no escapa el mayor especialista en política internacional que tenemos en Canarias, Rafael Morales) es que los buenos e indefensos chechenos se están enfrentando al monstruo imperial ruso o, en otras palabras, que dos más dos son cuatro. Cualquier otra opinión, según estos señores, es propia de una defensa irracional de la forma tiránica de gobernar de los dirigentes rusos (léase, de Putin). Pues eso, pura matemática.

Vayamos por partes: el Caúcaso, región en la que se encuentra Chechenia, es un polvorín multiétnico, por lo menos igual de complicado que el de los Balcanes. En él conviven decenas de nacionalidades diferentes –cada una con sus potenciales pretensiones independentistas- que podrían convertir la región en un puzzle ingobernable (o “gobernable” desde Washington) de imprevisibles consecuencias.

Por otro lado, no leo en ninguna publicación occidental que una de las pretensiones de los independentistas radicales islámicos (ciertamente hay diferentes tendencias, aunque predomina la fundamentalista) es la de crear una república islámica en la frontera de la Federación Rusa. Me pregunto si estos sesudos analistas defenderían con igual vehemencia una República Islámica (es decir, donde, en lugar de una Constitución que vehiculara una vida ciudadana, rigiera la Ley Islámica) en el país de al lado. Me temo que las cosas se ven de manera diferente desde Francia o, incluso, desde Canarias, que desde un Estado que tiene miles de kilómetros de frontera en la región del Caúcaso.

Por lo que respecta a los derechos humanos, podríamos hablar mucho sobre el tema. A Moscú le ha faltado inteligencia política para olvidar sus tics imperiales y ganarse al sector mayoritariamente moderado del pueblo checheno mediante la negociación política. Una República Chechena con amplísima autonomía en el marco de la Federación Rusa era posible hace diez años. Ahora todo es mucho más difícil. En esto puedo estar de acuerdo. ¿Pero acaso el comportamiento de una panda de asesinos que secuestra una escuela y pone en peligro la vida de centenares de niños puede hacernos pensar que una eventual Chechenia independiente sería más humana que la ocupación rusa actual? Me temo que la respuesta nos pondría los pelos de punta.

Por si alguien cree que estoy defendiendo la invasión rusa y los métodos de actuación de las fuerzas federales y de sus aliados chechenos, permítanme añadir que las matanzas de civiles siempre me han parecido y me parecerán una aberración. Pero no creo que ayude en nada para detener esto crear a través de los medios de comunicación (poderosos instrumentos de creación de opinión, no lo olvidemos) una imagen caricaturesca (o de matemática básica, por seguir con la imagen con la que abría el artículo) del conflicto ruso-checheno con buenos y malos que luchan entre sí. Esto no es real. Ni creíble.

Soy bastante pesimista en cuanto a las posibilidades de resolución de este conflicto en los próximos años. Pues si a ambos bandos les sobra crueldad, les falta generosidad e imaginación. Esto se ha convertido en una especie de “sálvese quien pueda” que están pagando muy caro los pueblos checheno y ruso, sobre todo el primero.
El Kremlin no ha comprendido –o no ha querido comprender- que un problema de este calibre no se puede resolver exclusivamente por la vía militar; los militantes islamistas, por su parte, no cejarán en su empeño hasta que vean muerto hasta el último de los ocupantes, incluso si para ello “se precisa” acabar con la vida de niños y personas inocentes.

Con este panorama es muy difícil ser optimista. Estoy convencido. Pero una cosa es ver el futuro negro y otra bien distinta es reinventar el mito del diablo bolchevique con cuernos, versión siglo XXI. Yo, a pesar de todo, sigo creyendo en la honestidad de algunos periodistas, aún cuando esté en profundo desacuerdo con sus puntos de vista.

El tiempo dirá (si es que alguna vez Rusia y Occidente se atreven a mirarse a los ojos y a reconocer que ni unos ni otros viven en el mejor de los mundos) si este análisis tiene algún valor o es producto del Síndrome de Estocolmo.

Yo, por mi parte, les confieso que he perdido el interés por leer los artículos de opinión que sobre este tema aparecen en la prensa occidental. Demasiados tópicos pa’ tan poco cuerpo, qué quieren que les diga.

PODER CULTURAL EN LA ERA DE LA GLOBALIZACIÓN

(por Zambraca)

La mundialización nos ha llenado de tópicos sobre sus posibilidades para mejorar las comunicaciones y la accesibilidad de la información a una escala sin precedentes hasta el momento, aumentando con ello el deseo compartido de unir pueblos y culturas inconexas, y la fórmula estrella en los últimos años ha sido Internet.
Pero este desarrollo de las comunicaciones tiene las siguientes consideraciones, en especial por su unilateralidad y concentración de este comercio:
a) Su desarrollo es una herramienta de los mercados para redimensionarlos a escala planetaria.
b) Apenas el 2’4% de la población mundial tiene acceso a Internet en el año 1998 según el PNUD.
c) Menos de una tercera parte de la programación televisiva de América Latina tiene su origen en la región. 1998 UNESCO.
d) El comercio de contenido cultural de todo tipo se triplicó entre los años 1980 y 1991. Para los EE.UU. supone la mayor industria de exportación, en especial filmes y programas de televisión. A la vez que se ha producido una concentración de las empresas mediáticas a escala mundial (Warner con CNN, Disney y ABC tv, Sony con Columbia Pictures, Star Tv, y unas cuantas más) que son las que producen la programación musical, televisiva, informativa, la cinematografía, la publicidad, etc.
La mundialización lo es sólo para las empresas trasnacionales, ya que la estrategia de libre comercio que se impone en este nuevo orden no es igual para todo el mundo, más bien en la práctica implica una imposición para romper las barreras nacionales, lo que lleva a considerar toda singularidad política o cultural que sea un obstáculo para la ampliación de mercado un motivo de sanción.
Del mismo modo las soberanías no son espacios reales de democracia, precisan de la cesión de poder en lo económico y financiero para que el mercado sea el gran regulador de la actividad humana, por ello se puede decir que la mundialización es antagonista con la soberanía de los pueblos, y los intentos de construir proyectos de estado que controlen el flujo de capitales, la planificación económica, control de los recursos propios, etc., resultan fuertemente atacados por las llamadas democracias occidentales.
Pero tras todo esto, hasta dónde nos lleva la mundialización.
Ya lo dijo en una ocasión un presiente de los EE.UU. “Menos Estado en la empresas, y más empresas en los Estados”, resumiendo tajantemente hacia donde camina las soberanías con un modelo neoliberal que pilota esta mundialización.
En plano cultural, entendido como expresión de las formas de vida, las creencias, los valores y las costumbres que caracterizan una sociedad, no existe capacidad de transmisión cultural hacia los propios entornos comunitarios y sus miembros, sin la cual la supervivencia de los valores y expresiones de un pueblo se extinguen a cambio de una mayor implantación de un único modelo cultural.
Tanto la unilateralidad de la comunicaciones junto a pérdida de poder real de la ciudadanía están constituyendo un subjetividad humana marcada por su condición de consumidor individual pasivo, que perciben las identidades y los elementos de convivencia nacionales como un retroceso a la postmodernidad, y humillados por el carácter etnófobo de la mundialización.
¿El nacionalismo se presenta como resistencia a la globalización?, o dicho de otro modo, supone una verdadera articulación de una reacción local, bien definida en términos culturales, a los flujos del desarraigo globalizador. Y sobre todo, no chocan las aspiraciones de independencia política con el proceso de cesión de poder hacia otras instancias.
Y para concluir si la mundialización es un modelo postmoderno donde el consumo y la comunicación aceleran la destrucción de la territorialidad. Las identidades nacionales podrán ejercer de contraparte que promueva las subjetividades, las relaciones comunitarias y lo histórico, especialmente desde una perspectiva territorial de adhesión.

Secundino Delgado en Venezuela- "El Guanche" Inédito

Por Hideyoshi
Que son muchos los pasos que debemos dar para contar con una bibliografía completa acerca del nacionalismo canario...es un hecho que no creo que sorprenda a nadie. Aún nos es muy desconocida la historia de este movimiento político incluso cuando nos referimos al padre del mismo: Secundino Delgado.
El nacionalismo canario tiene una serie de peculiaridades a destacar con otros nacionalismos, algunas debido a las características históricas y geográficas de las Islas y otras por cuestiones de tipo ideológico. Aspectos, todos ellos, que dotan de cierta singularidad al nacionalismo isleño y que, por su relación con la política americana(que no norteamericana exclusivamente) de la época confieren un interés especial a dicho movimiento político.
Dentro de este esfuerzo por arrojar un poco más de luz al tema en fecha reciente llegó a mis manos, gracias a mi buen amigo Philippe, una publicación del año 2003 del Centro de la Cultura Popular Canaria bajo el titulo: Secundino Delgado en Venezuela- “El Guanche” Inédito. Por Manuel Hernández González.
La obra se centra en este periodo de la obra de Secundino y podemos ver dos partes claramente diferenciadas. Una primera que abarcaría las primeras setenta y nueve páginas de la publicación en la que nos hace un recorrido histórico por la realidad venezolana y por la propia vida de Secundino en este periodo de fines del siglo XIX.
Esta parte, expuesta en cinco capítulos(descontando la brevísima introducción), podemos separarla, a su vez. En otras dos: por un lado los dos primeros capítulos en los que nos introduce en la realidad venezolana de dicho periodo y de la colonia canaria en este país. Una segunda parte abarcaría los últimos tres capítulos en los que analiza la ideología de los redactores del Guanche, la repercusión que tuvo en Venezuela y la expulsión de Secundino a Canarias.
La secunda parte de la obra nos presenta a modo de facsímil la producción del Guanche en la Octava Isla.
Mi intención no ha sido la de hacer una recensión de esta obra, simple y llanamente no sé como hacerla, sino más bien informar acerca de esta interesantísima publicación a todos aquellos interesados por la historia del nacionalismo isleño.
Un abrazo a todos los traper@s

¿Meneos para otoño?

(por Zambraca)

Aunque las temperaturas del verano me inviten a seguir con una actividad un poco más relajada, noto por otra parte que pronto esta calma finalizará para dar paso a ese ritmo habitual de trabajo, tareas en el hogar, reuniones varias y sobre todo aumentar mi atención a la vida pública en general; no quiero decir con ello que en estos momentos me dé igual todo, sino que los acontecimientos actuales no están en el punto de efervescencia de meses menos veraniegos.
Tras el verano espero resolver algunas dudas sobre la necesidad de frenar el ascenso imparable del nuevo "Fraga de Canarias" (J.M. Soria) en Gran Canaria, y si para ello se van a producir un meneo de poltronas y cambios de pactos en distintos municipios, debido a que en algunos de ellos ya se les nota los motivos para justificar cambios como pueden ser los casos de San Bartolomé de Tirajana y Telde.
Pero J.M. Soria está muy por encima de estos posibles cambios, su poder reside en sí mismo y en una personalidad que desprende aires del franquismo sociológico, autoritarismo, seguridad, demagogia, crítica sin cuartel a la oposición, superación de los momentos con más crítica y sobre todo a un control del PP que no deja margen a posiciones divergentes. Para ilustrar todo ello me vienen a la cabeza situaciones como el envío masivo de inmigrantes a Madrid para sacarlos de Santa Catalina, el intento de sacar a la gente que pernoctaba en Las Alcaravaneras a porra limpia, del mismo modo que a los puesteros de Mesa y López, o la pugna con Alduán por unos terrenos en el barrio de Las Mesas.
J.M. Soria encarna el espíritu neoliberal de corte más agresivo, a la par que rescata el sentimiento a aquellas generaciones que crecieron con la consigna que la derecha la hizo Dios.
Su fama y su crecimiento se debe a todo una mezcla de factores personales y políticos, y de estos últimos los partidos políticos en la oposición tienen mucha incidencia en ello, ya que no saben responder a la crítica que les lanza Soria para sacárselos de encima, no tienen el mismo poder de llegada a la ciudadanía y sobre todo los pactos locales de estos últimos12 años han sido un despropósito de intereses sin estrategia, y en ella ICAN inició su campaña con la famosa alcaldía compartida en Las Palmas de Gran Canaria o la moción de censura a Carmelo Artíles, pero el PSOE también ha entrado a saco en este sentido con pactos como el de San Bartolomé de Tirajana previa moción de censura con tránsfuga incluido, en el que sus frutos representó una pérdida de votos considerables y por el contrario un aumento importante del PP local.
En Gran Canaria, a ICAN y al PSOE le quedan pocos recursos para frenar el ascenso de Soria y todo apunta a la necesidad de sacar en lo máximo posible al PP de estos gobiernos sustentados gracias a otros, pero muchos de esos cambios sólo podrán ser posibles si esta necesidad también la comparten algunos fuera de estas formaciones y dispuestos a convertirse en tránsfugas, creyendo que con un PSOE en La Moncloa el PP perderá fuerza en Gran Canaria, y los posibles candidatos a ello son Telde, Ingenio y Gáldar, pero para esta operación hace falta una fuerza que los empuje a tomar esta iniciativa, algo similar a un efecto dominó, y la primera pieza colocada en el tablero es el municipio de San Bartolomé de Tirajana, ya que sólo con un cambio de pacto se lograrían dos objetivos, el primero es el de desplazar al PP y el segundo el de crear el empuje suficiente para otros municipios.
Repito que mi única preocupación en todo ello es la de resolver la duda planteada al principio y no otro, mi apuesta personal no pasa por quienes hoy gobiernan en las instituciones públicas actuales, creo que es necesario conformar espacios de confluencias de partidos y colectivos de izquierdas que den fuerza a una voz crítica con nuestra realidad y como mosca chinchosa batalle con las representaciones que se puedan alcanzar en estas instituciones para denunciar las tropelías que se llevan a cabo fuera del interés general.

El referendum venezolano o "Es mi Escatérgoris y me lo llevo"

Hideyoshi
A esto me suenan un poco las quejas que he oído de algunos a raíz del referendum en la octava isla. Estos días he escuchado muchos comentarios dispares por televisión y radio, muchísimas opiniones diversas acerca de este tema...lo he hecho de forma atenta y abierta, tratando de captar, lo mejor posible, el pensamiento del otro para exponer ahora en estas líneas el mío propio. Hoy mismo he leído la Provincia y he extraído una serie de conclusiones que quisiera transmitir:
El referéndum fue propuesto por la oposición con el ánimo de derrocar en las urnas a Chávez, un referéndum observado por la Fundación Carter, la OEA y otros observadores internacionales que no han hecho sino certificar la limpieza del mismo, pero como dice Carlos Carnicero” Pidieron un referéndum sólo para ganarlo; otro resultado no estaba contemplado en sus proyectos”. Es el caso del actual gobierno venezolano el de un movimiento que parte de una serie de premisas: por un lado trata de romper con el colonialismo económico europeo y americano y con la miserias de las clases populares del país. No comprendo por lo tanto las acusaciones que se le hacen al gobierno venezolano de haber logrado ponerse en contra a las clases medias (¿cómo hablar de este grupo en un país donde los ricos son tan ricos como pobres los pobres?) para ganarse el apoyo de los pobres, por medio de planes de choque contra la miseria y el hambre....y yo me pregunto ¿qué hay de malo en eso?.
No está el verdadero problema en preguntarse ¿qué es lo que lleva a un país de ser el más próspero de América latina a la ruina actual? ¿por qué la democracia sólo es válida y buena si salen los resultados apetecidos por algunos? ¿por qué en base a los resultados se decide si el pueblo ha sido “maduro” o no? ¿no se trata de elegir democrática y libremente lo que el pueblo quiera? ¿o la democracia sólo es válida y limpia si elige lo que yo quiero?
A mi estas quejas me suenan a pataleta, a intolerancia, a.......”es mi Escatérgoris y me lo llevo”