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Trapera

Bolsillos

Bolsillos (por magacín66)

“En los bolsillos llevo el mar cercando el mundo”
“Y llenan mis bolsillos canciones que no canto”
“En los bolsillos llevo fantasmas de mi abuelo”
“Y llenan mis bolsillos promesas de un futuro”

Estos son algunos versos de la canción que da título al nuevo disco de Pedro Guerra, donde todo gira, como suele ser ya habitual, alrededor de una tema concreto. Aunque en este caso, todo gira, más que alrededor de un tema, alrededor de una idea. El concepto de este disco es de una pluralidad unida por la idea de “bolsillos” llenos de canciones; “bolsillos” donde encontramos “montañas”, “barcos en la noche”, “diez fotos del cincuenta”, “promesas de un futuro” o “idiomas y banderas”.

Pedro Guerra es un hacedor de canciones, un fabricante de sueños, pero como él dijo recientemente en una entrevista para el diario Canarias7, “para mí canción no es cualquier cosa que uno oye [...] Entonces cuando hablo de canciones hablo de eso, de intentar trabajar ese formato donde la letra y la música tienen el mismo peso y donde uno intenta buscar algo que tenga consistencia”. Y esta es la nueva propuesta: 14 canciones, 14 historias, 14 sensaciones,..., en definitiva, 14 golosinas. Y entre ellas, encuentro:
  • Una crítica a la venta (televisiva) de la intimidad (“Ponga aquí su intimidad, hable aquí de su dolor, venda su fugacidad”).
  • Canciones que nos traen recuerdos, instantes, sensaciones (“una canción son los días que fueron y es el mañana que habrá de pasar”).
  • La falta de originalidad que gobierna nuestras vidas, donde prima más la copia que lo propio y donde importa más lo que mostramos que lo que somos o podemos ser (“Culo veo, culo tiendo, y donde tiende Juana: tiende su hermana”).
  • Un reconocimiento a la existencia de Dios, presente allí donde están los más débiles velando por ellos (“Alguien lo vio en el bolsillo de la nigeriana que embarazada atravesó el estrecho”).
  • Una ceguera, falta de sensibilidad y falta de coherencia con nuestro pasado y nuestras raíces (“el hombre blanco sólo vio lo blanco, se empeñó en lo blanco, sólo piensa el blanco”).
  • Una crítica al consumo desproporcionado en el que estamos inmersos (“consumir, consumir, innecesariamente, consumir”).
  • Una propuesta con título y estribillo en inglés, a lo Javier Álvarez, con esa frase que leemos en el asiento de delante cuando viajamos en avión “life vest under your seat”.


  • “Bolsillos” es un disco plural donde se entremezclan diferentes ideas que nada tienen que ver entre sí. En este sentido es el disco más parecido a su primer trabajo en solitario. La única diferencia con ‘Golosinas’ es que ambos están separados por 10 años. Años de camino, de experiencia, de madurez..., pero que tienen en común esa especial sensibilidad, tanto en la creación de las letras como en las músicas, con la que adereza cada una de las canciones que compone.

    He de reconocer que la primera vez que oí ‘Bolsillos’ no me entusiasmó demasiado. Curiosamente, en muchas ocasiones y esta es una de ellas, cada vez que me pasa esto, me sucede lo mismo: cuando lo escucho por segunda vez, me engancha sin dejarme escapar. De hecho, ya llevo 15 días enganchadísimo con las canciones de esos maravillosos...

    bolsillos repletos.

    A esos 10 años que distancian ‘Bolsillos’ de ‘Golosinas’, hay que sumar otros 10 años anteriores de experiencia compositora y de presencia en los escenarios.

    Pedro Guerra comenzó a escribir canciones allá por 1980 cuando apenas tenía 15 años. Como ha dicho en alguna ocasión, con el paso del tiempo lo único que sobrevivió de esa época fue ‘Cathaysa’, una canción realizada sobre el poema del mismo nombre, escrito por su padre, Pedro Guerra Cabrera.

    En 1985 tiene su primera experiencia discográfica con la grabación de un disco doble donde, bajo la promoción del Parlamento de Canarias, se daban cita 6 cantautores que por aquel entonces pululaban por los escenarios de las islas. Además de Pedro Guerra (conocido entonces como Pedro Manuel), estaban Andrés Molina, Rogelio Botanz y Marisa, quienes formarían un grupo que también era presentado en este disco y que se llamaba ‘Taller canario de canción’. El disco se completaba con la aportación de otros dos cantautores: Alberto Cañete y José Luis Calcines.

    En 1986 el Taller publica su primer disco llamado ‘Trapera’, cuyo nombre viene dado por el hecho de que cada uno de sus componentes venían de diferentes experiencias musicales (exactamente igual a como sucede con esta web). El disco está compuesto por una decena de canciones, de entre las que destaca ‘Seguidillas carceleras para Evita Sastre’, donde Rogelio Botanz puso música a los versos que Alfonso Sastre escribió desde la cárcel a su hija Evita.

    El gran disco del Taller, con el que se dieron a conocer por toda la geografía insular y con el que, incluso, hicieron una gira por Sudamérica, se llamó ‘Identidad’. En este disco se incluye la popularísima ‘La maleta’, una composición de Rogelio Botanz sobre un texto del poeta Pedro Lezcano, que se convirtió en todo un himno, y que siempre fue solicitada en todos sus conciertos. El disco está lleno de canciones que hablan de historias o leyendas guanches como ‘Acerina’, ‘Endecha’, ‘Ahehiles’ o ‘Tibiabín’; canciones que muestran su compromiso con la tierra como la mencionada ‘La maleta’ y canciones de corte más actual como ‘En paro’, cuyo final musical es un extracto de ‘La Internacional’.

    El tercer disco del Taller se publica en 1989 bajo el combatiente nombre de ’A por todas’. El título del disco era el de un tema de Pedro donde reivindicaba la lucha y la defensa de todas las islas, sin distinción alguna. Además de este tema y de una revisión de ‘Cathaysa’, en este disco se encuentran otros grandes temas como ‘La mujer de mi vida”, “Bolero para resistir”, “Noticias para viajeros” o “Encubrimiento de América”, tema que grabaron con la colaboración de Silvio Rodríguez y cuya temática era una crítica al descubrimiento de América, acontecimiento de que se iba a celebrar en breve su quinto centenario.

    Tras una recopilación de ‘Los grandes éxitos’, realizada en 1990, publican, un año más tarde, ‘Rap/a/duras penas’, un disco que supuso un paso adelante en su hacer musical, ya que es el disco donde confluyen más estilos de músicas que ningún otro. El título proviene, nuevamente, de uno de los temas de Pedro Guerra, con el que a ritmo de rap, denunciaba el mundo de las drogas, las modas, etc. Lo más destacado de este trabajo son las colaboraciones: Joaquín Sabina canta junto a Andrés Molina ‘Con pinta de tipo que busca heroína’; Luis Eduardo Aute lo hace con Pedro Guerra en ‘Sobre la luna’; Natxo de Felipe con Rogelio Botanz hacen un experimento euskanario llamado ‘Garaldea’; Luis Morera, también con Pedro Guerra, ‘Berlín 90’, sobre la caída del Muro y Cecilia Todd acompaña a Andrés Molina en la canción ‘A qué cantar’. También habría que mencionar otra de las grandes canciones de este disco: una composición de Andrés Molina llamada ‘Yo también nací en el 63’, inspirada en la canción ‘Del 63’ de Fito Páez. Esta canción sería cantada por Ana Belén bajo el título de "Yo también nací en el 53" con letra de Víctor Manuel y que se incluiría en el disco en directo del año 1994 "Mucho más que dos". En ese mismo disco se incluiría el éxito del verano del 94, ‘Contamíname’.

    A partir de 1994, el Taller continuaría su camino sin Pedro Guerra, publicando ese mismo año ‘Y ahora... ¿qué?’; un disco en la misma línea del anterior, que contó también con diversas colaboraciones, como las de Ana Belén, Víctor Manuel, Carlos Varela, Ruper Ordorika e Ismaila Sane. El título del disco corresponde a una canción dedicada a César Manrique, fallecido en accidente de tráfico en el verano de 1992, quien fuera el gran defensor y protector de la isla de Lanzarote y máximo responsable de que la isla esté tan cuidada. A nivel discográfico, el Taller finalizó su carrera, un par de años después de que tanto Rogelio Botanz como Andrés Molina hubiese iniciado una carrera por separado con la publicación en 1999 de ‘Castillos de arena’. En el caso de Botanz, con ‘Puntos suspensivos’ y en el caso de Molina, con Eva de Goñi. Como venía siendo habitual en los anteriores trabajos del Taller, en este disco también encontramos colaboraciones en las voces de algunas canciones (además de la mencionada Eva de Goñi) como las de Pedro Guerra, Kiko Tovar, Mikel Urdangarín, Marisa, Polito Ibáñez, Fermín Romero, Javier Álvarez, Cecilia Todd, Agustín Ramos, Cali Fernández, Chiqui Pérez y Luisa Machado, entre otros. En el aspecto más musical, además de las percusiones de ‘Puntos suspensivos’, está la presencia de Benito Cabrera y su timple.

    Por su parte, Pedro Guerra iniciaría, trasladándose a Madrid, una fructífera carrera en solitario, que se inicia con un disco, publicado en 1995 y grabado en directo. ‘Golosinas’ fue un disco entrañable que contenía 17 canciones inolvidables y con el que empieza a ser conocido a nivel nacional. Además de incluir las conocidas ‘El marido de la peluquera’ y ‘Contamíname’, este disco está lleno de canciones que hablan de un pasado, de más de dos mil recuerdos de la infancia y de la adolescencia, de cine, de comics, etc. ‘Golosinas’ es, en realidad, el resultado de un período intermedio entre las Islas Canarias y Madrid, entre el pasado y un futuro, en aquel 1994, seguramente, un poco incierto

    En 1997, tres años después de haberse instalado en la capital de España, publica ‘Tan cerca de mí’, su primer disco en estudio y técnicamente, un disco no superado todavía, que contó con la producción de Lokua Kanza. En este disco se plasma una visión de la convivencia en las grandes ciudades mostrando su visión particular del Madrid de los 90, con letras más duras y más frías que en sus anteriores trabajos; con letras que reflejan la ruda realidad del mundo de ciudad y de las relaciones interpersonales que se viven en ellas, con canciones como ‘Debajo del puente’, ‘Moreno’, ‘Gente sola’ o ‘La chica que baila’. La añoranza por las islas se apoderó de Pedro en una gran canción llamada ‘Siete puertas’.

    Esa añoranza se prolonga con la composición en 1998 de ‘Mararía’, una banda sonora para la película del mismo título, basada en la novela homónima de Rafael Arozarena. La película estuvo dirigida por Antonio José Betancor y protagonizada por Carmelo Gómez, Goya Toledo, Iain Glen, Mirtha Ibarra y José Manuel Cervino. La música para esta película está interpretada por la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria e incluye ‘Canción para María’, el único tema cantado. Por la composición de esta banda sonora, Pedro Guerra fue nominado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, en la categoría de ‘Mejor música’.

    Tras la composición de esa banda sonora, Pedro Guerra sigue ahondando en las raíces del folklore canario, publicando en 1999 ‘Raíz’, donde se descubren algunos matices musicales que recuerdan a su etapa musical de la época del Taller, como en los rítmos y melodías de algunas canciones como ‘Otra forma de sentir’ y ‘La lluvia nunca vuelve hacia arriba’ o la incorporación de melodías y arreglos sobre ritmos canarios como en las canciones ‘Sirinoque’, ‘Tajaraste’ o ‘Raíz’. En este sentido, repite la fórmula utilizada para la banda sonora de la película ‘Mararía’ y repite con ‘Rogelio Botanz y puntos suspensivos’, quienes realizaron y realizan, nuevamente ahora, esas percusiones, donde se aprecian los sonidos del tambor gomero y de las chácaras, entre otros.

    Un viaje a México provoca la composición de una serie de canciones que se agruparían en el disco publicado en 2000 y llamado ‘Ofrenda’, un trabajo con un color y un olor especial a fruta, bronceador, cachaza, selva, dragones, bambú, altares... y donde Pedro nos acerca a los más pobres y desvalidos, a los más débiles, a los desprotegidos, a los que sienten miedo, a los incomunicados, a los que sufren... El disco está lleno de ritmos y sonidos exóticos: desde ‘Babel’ a ‘Dirán’, pasando por ‘Niños’, ‘Ofrenda’, ‘Extranjeros’ o ‘El encantador de serpientes’. Hay que destacar las importantes colaboraciones incluidas en ‘Ofrenda’: Julieta Venegas canta y toca el acordeón en ‘Niños’; Lenine canta y toca la guitarra española en ‘Miedo’; Daniela Mercury canta en ‘El encantador de serpientes’; y en proyecto quedó la colaboración de Chico César. También hay que citar la producción del disco, realizada por uno de los más prestigiosos productores de España: Carlos Narea, que ya había trabajado con Pedro en la producción de ‘Golosinas’.

    En el año 2002 se publica ‘Hijas de Eva’, un trabajo dedicado a la mujer y a la violencia de género, resultado de un montaje musical realizado un año antes a propuesta de la Fundación del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria y que fue realizado en diciembre de 2001. En este disco estuvieron presente dos de los intérpretes favoritos de Guerra: Fito Páez y, por segunda vez, Silvio Rodríguez.

    La imparable carrera discográfica de Pedro, que contempla en estos momentos más de 100 canciones publicadas, finaliza, anterior a ‘Bolsillos’, con la edición en 2003 de ’La palabra en el aire’, un libro-disco realizado con poemas de Ángel González. En este trabajo se entremezclan los poemas recitados por el poeta y los musicados y cantados por Pedro Guerra.
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    8 comentarios

    Paola -

    Hola... necesito perdirte un favor, habria alguna posiobilidad de dar con la letra de Acerina, busco..busco y no encuentro y me encantaria poder leeerla.
    Gracias y mucha suerte!

    Elena -

    Sólo, lo que se dice sólo, no estuvo... Nosostros hicimos los coros, ¡bueno algunos lo intentamos y otros lo lograron!

    Elena -

    Solamente añadir que te faltó ir al concierto quedio el mes pasado en el Auditorio. Simplemente, creo que todos los que allí estuvimos disfrutamos como hacía mucho tiempo. Increíble ver cómo un hombre (menudo, flaco y enguirriado), una guitarra, una mesita y una lámpara (con luz muy ténue), fueron capaces de llenar absolutamente todo el espacio... muy, muy especial!

    magacin66 -

    Tuve que elegir entre PEDRO GUERRA y BEBO VALDÉS y elegí al segundo... Pedro es (teóricamente) más accesible..., aunque después de oir el disco de Pedro, no me lo imágino interpretado sólo con la guitarra... por lo menos algunas de las canciones del disco como "El circo de la realidad", "Tendencias", "Si tú quisieras" o "Life vest under your seat"...
    Saludos!!!!

    hideyoshi -

    si magacin me refiero a la de político, y perdón por el lapsus de leer tu artículo y hacer luego una pregunta a algo que en él respondias. Un abrazo pa ti y pa tu gente

    perera -

    Hay cosas que has explicado que no sabía. Gracias, por tanto (por tanto).

    magacin66 -

    Efectivamente (está escrito en el artículo), la letra de 'Cathaysa' es un poema escrito por el padre de Pedro Guerra, es decir, por Pedro Guerra Cabrera.
    Cuando dices "su otra faceta", me imagino que te refieres a la de político ¿no?

    hideyoshi -

    te pregunto desde la ignorancia y porque es algo que he oido por ahi y no se si es verdad. Por lo visto el padre de P. Guerra, tambien además de su otra faceta se dedicaba a escribir y he oido que la letra de Cathaysa era de el es verdad o estoy oyendo campanas y no sé donde está la iglesia?
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