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REGRESA LA ROSA DE LOS VIENTOS

(por Philippe Tacoronte)

Una reedición facsímil de una revista clave de las vanguardias artísticas canarias acaba de ver la luz, "La Rosa de los vientos", publicada entre 1927 y 1928. Junto a la tan celebrada "Gaceta de Arte", "La Rosa de los vientos" plantea, dentro de las corrientes de las vanguardias europeas, una serie de singularidades que dan todavía hoy mucho que pensar. El rastreo de las tradiciones literarias insulares que sus impulsores (escritores y críticos como Agustín Espinosa y Juan Manuel Trujillo) emprendieron se puso en relación de modo inédito con las corrientes del arte nuevo que superaban los tópicos y fósiles de la expresión modernista. Son los redactores de "La Rosa de los Vientos" quienes para muchos descubren que desde el siglo XVI ha habido en Canarias poetas con una marcada conciencia de diferencia cultural, incluso antes, pues ahí están el romancero canario o las hermosísimas endechas de Canaria. Sin duda, el ejemplo de un Agustín Espinosa, en el extremo posible de la experiencia surrealista y a la vez en la salvación de una tradición canaria en la que su compañero Juan Manuel Trujillo "cree por la vía de la fe", ese ejemplo, decimos, debería lanzar ya a cientos de jóvenes hoy a recoger la herencia expectante de la revista.
Entonces, cuando gran parte de la población era analfabeta, los escritores de "La Rosa de los Vientos" lograron un espacio de libertad creadora insólito. Hoy, que las circunstancias materiales doblan las posibilidades de aquellos hombres, ¿vamos a seguir quietos, absortos en el consumo y en la acumulación asfixiante? Animo a cualquiera, al cualquier totalmente otro, a comprar los números reeditados y leer pausadamente los gestos audaces de unos escritores que emprendieron un nuevo modo de decir y de hacer aceptando la responsabilidad de su circunstancia y lo irrenunciable de su perspectiva insular. Habían entedido bien a una de sus grandes referencias, Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mis circunstancias, si no las salvo a ellas, no me salvo yo".

1 comentario

José Luis -

No es nada original lo que propongo pero, supongo que insistir no está de más. Los huecos están ahí y hay que ocuparlos, si no los ocupan unos, los ocuparán los otros.
¿Que puede que los "otros" estén más preparados para dicha misión o que los muevan intereses más loables que a los "unos"? Pues sí, puede ser pero, la Historia no parece indicar eso con demasiada frecuencia.
No podemos seguir con actitudes pasivas autolamentándonos de la escasez de ofertas culturales y del bajo nivel intelectual de nuestra gente.
¡A espabilar, que si no los ocupamos, vendrán las crónicas marcianas, los "diez minutos" o los telediarios de la 1ª a enmendarnos la plana.¡Enhorabuena por esta iniciativa a quien le corresponda!
La cosa está muy malita y no queda demasiado fino pero en estos casos hay que aplicar lo de... ¡mariquita el último!